<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://escritoraenlasnubes.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>una escritora en las nubes</title><description>Soy una escritora en las nubes. Me encanta mirar al cielo y pasearme sobre los c&#xFA;mulos, los cirros que se recortan contra el azul, contra el rosa del atardecer. Tambi&#xE9;n me gusta mirar las musara&#xF1;as y correr detr&#xE1;s de las avutardas. Para escribir hay que estar un poco en las nubes. Luego podemos bajar de ellas y enfrentarnos a la realidad de cada d&#xED;a. Pero la realidad resulta bastante sosa sin la literatura y sin un cielo lleno de nubes.</description><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>La pesca</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2008/032301-la-pesca.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2008/032301-la-pesca.php</guid><description><![CDATA[<p>Un p&aacute;jaro me miraba desde el escritorio, era un mart&iacute;n pescador. Se tir&oacute; en picado al teclado del ordenador y pinch&oacute; con su pico las letras "P" "E" "Z". Se las trag&oacute; y volvi&oacute; a su rama, sobre mi escritorio.</p><p>Ahora tengo tres huecos en el lugar de la P de la E y de la Z. y por esos agujeros saltan peces que se cuelan en las historias de mi ordenador. Cuando el mart&iacute;n pescador tenga hambre se lanzar&aacute; sobre ellos. Mientras, siguen saltando y ri&eacute;ndose, crey&eacute;ndose seguros entre las letras de mis cuentos.</p>]]></description><pubDate>Sun, 23 Mar 2008 21:31:00 +0000</pubDate></item><item><title>Una novela</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2008/032001-una-novela.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2008/032001-una-novela.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Como contar una historia sin contar todo lo que les ocurre a los personajes, contando solo lo imprescindible y que d&eacute; la sensaci&oacute;n de que no falta nada. </p>]]></description><pubDate>Thu, 20 Mar 2008 19:59:00 +0000</pubDate></item><item><title>Lluvia y sol</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2007/040801-lluvia-y-sol.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2007/040801-lluvia-y-sol.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">7/04/2007&nbsp;</p><p align="justify">Poca luz ha habido estos d&iacute;as: agua, agua y solo agua. El cielo gris y triste. El martes &iquest;fue el martes? llovi&oacute; todo el d&iacute;a, y fuerte. Apenas hab&iacute;a luz en la oficina. El comedor tambi&eacute;n estaba l&oacute;brego y triste con una luz amarillenta como si viniera de velas en vez de bombillas. Y el Ebro desbocado como un drag&oacute;n enfurecido que inundaba, con su lengua mojada en vez de ardiente, los campos... M&aacute;s lluvia esta ma&ntilde;ana, fina, lavando nuestro paseo por la ribera del Ebro. El chico no quer&iacute;a meterse debajo del paraguas y yo ten&iacute;a que encorrerlo. Risas y carreras.&nbsp;Pero por fin esta tarde sali&oacute; el sol. Y nos calentaba los huesos dormidos por la lluvia. Nos calentaba tambi&eacute;n el esp&iacute;ritu melanc&oacute;lico. A los mayores, porque&nbsp;los ni&ntilde;os no&nbsp;saben a&uacute;n lo que es la melancol&iacute;a. Ellos siempre est&aacute;n contentos, excepto cuando les llevas la contraria y se enfurru&ntilde;an, pero se les pasa pronto. El parque ol&iacute;a a tierra h&uacute;meda y sabore&aacute;bamos rayos de sol mojados, como un delicioso helado de primavera que &iacute;bamos comiendo lentamente, a peque&ntilde;os lametazos.</p><p align="justify">Han sido muchos d&iacute;as de lluvia. De lluvia y cielos grises. Quer&iacute;an ponernos tristes pero no lo han conseguido. Cunden mucho los d&iacute;as de lluvia, en casa, desayunos sin prisas, entre los libros, entre palabras escritas, entre los dibujos de los ni&ntilde;os... Siestas... Bostezos... Peri&oacute;dicos... El d&iacute;a es largo y la Semana Santa parece deliciosamente eterna. Me gusta que sea as&iacute;. Se respira felicidad, aunque el cielo se empe&ntilde;e en estar triste. Por unos d&iacute;as, el tiempo ha dejado de correr y se ha instalado en nuestra casa, de vacaciones. </p>]]></description><pubDate>Sun, 08 Apr 2007 00:40:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xA1;Nieve!</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2007/032101-nieve-.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2007/032101-nieve-.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Ayer nev&oacute; en Zaragoza. Cuando nieva aqu&iacute; es un gran acontecimiento. En el trabajo todos nos acerc&aacute;bamos a las ventanas para contemplar el espect&aacute;culo de la nieve cayendo. Algunos se quejan de los inconvenientes, el tr&aacute;fico se vuelve imposible, si hiela, te resbalas por la calle y te puedes romper la crisma, los coches no pueden bajar las rampas de los garajes, la vida normal se ve alterada... Pero como en nuestra ciudad la nieve es un fen&oacute;meno extra&ntilde;o, la admiramos y como ni&ntilde;os nos hace ilusi&oacute;n que llegue a cuajar aunque solo sea unas horas. Para tirarnos unas bolas, para hacer un peque&ntilde;o mu&ntilde;eco de nieve en el balc&oacute;n o simplemente para contemplar desde la ventana ese paisaje cubierto de blanco, transformado m&aacute;gicamente por esos copos que van cayendo lentamente, como plumas, como si las nubes fueran grandes almohadones rotos que alguien est&aacute; agitando. Ayer no lleg&oacute; a cuajar, lo siento por los ni&ntilde;os que no pudieron jugar con la nieve a la hora del recreo, por los ni&ntilde;os de verdad y por los ni&ntilde;os que todos llevamos dentro y que disfrutamos con la magia silenciosa de cada copo de nieve. </p>]]></description><pubDate>Wed, 21 Mar 2007 19:39:00 +0000</pubDate></item><item><title>Recuerdos</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2007/030201-recuerdos.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2007/030201-recuerdos.php</guid><description><![CDATA[<p><span></span></p>&nbsp; <p>Hay recuerdos que debemos guardar en un cofre,</p><p>como tesoros robados al pirata del tiempo.</p><p>De vez en cuando quitamos el polvo al cofre,</p><p>lo abrimos y besamos cada uno de esos recuerdos.</p><p>Otros recuerdos deber&iacute;amos quemarlos,</p><p>para que desaparecieran en el humo negro.</p><p>&nbsp;</p><p>Pero nunca entierres los recuerdos, </p><p>para encontrarlos podridos.</p>]]></description><pubDate>Fri, 02 Mar 2007 08:55:00 +0000</pubDate></item><item><title>Pasa la vida</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2007/022001-pasa-la-vida.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2007/022001-pasa-la-vida.php</guid><description><![CDATA[<p>Pasa la vida, pasa, </p><p>tan deprisa</p><p>que quisieras detenerla, </p><p>sujetarla con tus manos.</p><p>B&aacute;jate del tren por un momento</p><p>y contempla la vida pasada</p><p>en la estaci&oacute;n del recuerdo.</p><p>Y cuando vuelvas a subir al tren,</p><p>dile al maquinista</p><p>que ya no tienes prisa,</p><p>que deseas un nuevo viaje</p><p>con m&aacute;s calma y m&aacute;s risas.</p><p>Contempla el paisaje</p><p>por la ventanilla</p><p>y disfruta de &eacute;l,</p><p>ahora y siempre.</p><p>Yo subir&eacute; a ese tren, </p><p>y juntas, alcanzaremos</p><p>esa calma y esas risas.</p>]]></description><pubDate>Tue, 20 Feb 2007 00:17:00 +0000</pubDate></item><item><title>Anda por los caminos</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2007/021901-anda-por-los-caminos.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2007/021901-anda-por-los-caminos.php</guid><description><![CDATA[<p style="margin: 0in 0in 0pt; text-indent: 63pt" class="MsoNormal"><span></span></p><p><span>Anda por los caminos sin saber a donde vas,</span></p><p><span>solo siente el placer de andar en cada paso.</span></p><p><span></span><span>Piensa en ti sin preguntarte qui&eacute;n eres,</span></p><p><span></span><span>pero qui&eacute;rete en cada pensamiento.</span></p><p><span></span><span>Escribe un verso al lector desconocido</span></p><p><span></span><span>para compartir la vida de tus palabras.</span></p><p><span></span><span>Que cada amanecer renueve tus fuerzas</span></p><p><span></span><span>y que la luna te invite al misterio de la noche</span></p><p><span></span><span>y a su descanso.</span></p><p><span></span><span>Celebra cada d&iacute;a que est&aacute;s vivo</span></p><p><span></span><span>y no olvides a quien te dio la vida.</span><span>&nbsp;</span><span><span>&nbsp;</span></span></p><p><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>* * *</span></p>]]></description><pubDate>Mon, 19 Feb 2007 09:10:00 +0000</pubDate></item><item><title>Morirse despu&#xE9;s de vivir</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/093001-morirse-despues-de-vivir.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/093001-morirse-despues-de-vivir.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Acabo de leer una cita de Albert Camus que me han enviado:</p><p align="justify">&nbsp;</p><p align="justify">"El oto&ntilde;o es una segunda primavera, donde cada hoja es una flor."</p><p align="justify">Albert Camus (1913-1960), escritor y fil&oacute;sofo franc&eacute;s.</p><p align="justify"></p><p align="justify">Encantadora cita oto&ntilde;al para estos d&iacute;as. Pero me ha hecho recordar que Camus muri&oacute; muy joven (1913-1960), &iexcl;&iexcl;&iexcl;a los 47 a&ntilde;os!!! Joven y pensante y consciente. Aunque habr&iacute;a que morir as&iacute; sin sufrir ni hacer sufrir nuestra vejez a los dem&aacute;s, m&aacute;s tarde desde luego, a los 47 a&ntilde;os a&uacute;n quedan muchas experiencias por vivir. Pero cuando ya tienes todo hecho, &iquest;para qu&eacute; quieres seguir viviendo? Cuando los hijos son ya mayores y tienen sus vidas resueltas y quiz&aacute; has conocido tambi&eacute;n a sus nietos... &iquest;Para qu&eacute; m&aacute;s? Pero en realidad siempre es pronto para morirnos, &iquest;no es cierto? &iquest;Qui&eacute;n es capaz de decir ya no tengo nada qu&eacute; hacer en este mundo? &iquest;Qui&eacute;n dice adi&oacute;s a todo esto, qui&eacute;n se hace a la idea de un mundo sin &eacute;l mismo contempl&aacute;ndolo? Simplemente ver el sol que sale cada d&iacute;a o las hojas como flores del oto&ntilde;o son motivos para vivir. Si no hay demasiadas lacras de vejez y enfermedad que nos amarguen la vida. Si hay conciencia e independencia f&iacute;sica, libertad de movimientos, &iquest;qui&eacute;n quiere dejar este mundo si no est&aacute; desesperado?</p><p align="justify">Y si miras a los viejos con sus achaques, esos que se aferran a la vida con u&ntilde;as y dientes aunque est&eacute;n hechos un gui&ntilde;apo que no puede ni moverse, &iquest;por qu&eacute; ellos tampoco querr&aacute;n morirse?</p>]]></description><pubDate>Sat, 30 Sep 2006 17:53:00 +0000</pubDate></item><item><title>En el pa&#xED;s de las letras</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/041401-en-el-pais-de-las-letras.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/041401-en-el-pais-de-las-letras.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p><p align="justify">&nbsp;</p><p align="justify"><em>Mi hija me ha prestado este dibujo suyo para este cuento. Ella lo llama Mofletitos, y as&iacute; es como me imagino a los escritores del pa&iacute;s de las letras despu&eacute;s de la lluvia, empapados de letras por todo. Luego escurren las letras en una palangana, y &iexcl;ala, a escribir!&nbsp; </em></p><p align="center"><em style="font-size: 12px">*&nbsp; *&nbsp; *&nbsp; *&nbsp; *&nbsp; *&nbsp; *&nbsp; *&nbsp; *&nbsp; *</em></p><p style="font-size: 12px" align="justify">En el pa&iacute;s de las letras, cuando te duchas por la ma&ntilde;ana salen letras de la ducha y puedes componer una canci&oacute;n con ellas. Por eso todo el mundo canta bajo la ducha.</p><p style="font-size: 12px" align="justify">En el pa&iacute;s de las letras, los ni&ntilde;os desayunan galletas con forma de letras. Van al cole con el est&oacute;mago lleno de letras y as&iacute; no les hace falta llevar libros para estudiar. </p><p style="font-size: 12px" align="justify">En el pa&iacute;s de las letras todo el mundo lee el peri&oacute;dico por la ma&ntilde;ana. Luego se lo ponen en la cabeza para salir a la calle y no mojarse con la lluvia. Porque all&iacute; llueve todos, todos los d&iacute;as; es una lluvia muy especial.</p><p style="font-size: 12px" align="justify">Cuando llueve, las nubes dejan caer letras, letras y m&aacute;s letras. Caen sobre los peri&oacute;dicos que lleva la gente sobre la cabeza y se transforman en cuentos e historias. Cuando la gente llega al trabajo, se quita el peri&oacute;dico y lee la nueva historia que acaba de nacer despu&eacute;s de la lluvia.</p><p style="font-size: 12px" align="justify">A algunos no les gusta llevar peri&oacute;dico en la cabeza. Prefieren empaparse de letras. A esos los llaman escritores. Luego escurren la ropa y el pelo y la cara y con las letras que caen en la palangana escriben historias nuevas. Devuelven esas historias a las nubes en aviones de papel y estas las dejan caer al d&iacute;a siguiente a la gente que no escribe. </p><span style="font-size: 12px">Cuando van a comprar, las personas pagan con monedas que son letras: dos euros, por ejemplo se paga con las letras d-o-s-e-u-r-o-s, cinco centimos con c-i-n-c-o-c-e-n-t-i-m-o-s por eso las monedas que m&aacute;s se usan son las e-u-r-o-s y las c-e-n-t-i-m-o-s. La gente m&aacute;s rica son los editores, los impresores, los libreros. Los m&aacute;s pobres suelen ser los escritores, porque gastan la mayor parte de sus letras en escribir historias. Pero ellos prefieren usarlas en sus historias antes que com&eacute;rselas o gastarlas en comprar cosas. </span><p style="font-size: 12px" align="justify">Cuando quieren divertirse, la gente va al teatro. Y saben recitar a Shakespeare y a Valle Incl&aacute;n. Y los ni&ntilde;os se saben de memoria las poes&iacute;as de Gloria Fuertes y las recitan en los parques mientras saltan a la comba o van en bicicleta. </p><p style="font-size: 12px" align="justify">En el pa&iacute;s de las letras, cuando la gente tiene hambre come libros. Cuentos de hadas y brujas para desayunar; libros de cocina para almorzar y quedarse con la tripa bien llena; libros de aventuras y piratas para la hora de la siesta con los que viajar a pa&iacute;ses extraordinarios; libros de juegos y manualidades para merendar; relatos de miedo para cenar y temblar; y libros de poes&iacute;a antes de dormir, para tener felices sue&ntilde;os.</p><p style="font-size: 12px" align="justify">Por la noche, los ni&ntilde;os siempre piden sopa de letras para cenar, acompa&ntilde;ando los inquietantes relatos de miedo. Y los pap&aacute;s van pensando con esas letras el cuento que contar&aacute;n a sus hijos antes de dormir.</p>]]></description><pubDate>Fri, 14 Apr 2006 12:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>Quisiera ba&#xF1;arme con mi patito de goma</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/040601-quisiera-banarme-con-mi-patito-de-goma.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/040601-quisiera-banarme-con-mi-patito-de-goma.php</guid><description><![CDATA[<p>Quisiera ba&ntilde;arme con mi patito de goma, hacer pompas de jab&oacute;n y bucear en la ba&ntilde;era. <br /><br />Comer regaliz untado en sidral, ponerme las manos y la cara pringosas de algod&oacute;n dulce.<br /><br />Jugar a espadachines y saltar a la l&aacute;mpara de ara&ntilde;a del castillo para escapar de los malos.<br /><br />Tirar al aire mi mu&ntilde;eca de trapo Clota para que d&eacute; volteretas y recogerla otra vez en mis brazos.<br /><br />Ponerme mi traje de bruja y cabalgar sobre mi escoba.<br /><br />Ir descalza por la casa y no sentir los pies helados. <br /><br />Tumbarme en verano sobre el suelo de baldosas de casa y sentir su frescor.<br /><br />Leer en la cama por la ma&ntilde;ana, con el sol acarici&aacute;ndome las mejillas.<br /><br />Correr bajo la lluvia y oler despu&eacute;s mi pelo mojado. Saltar en los charcos con botas de agua o sin ellas. Estrenar un paraguas nuevo con tortugas.<br /><br />Comer ma&iacute;z tostado y pipas mientras veo una pel&iacute;cula.<br /><br />Y asomarme al balc&oacute;n y contemplar los vencejos y hacer los deberes bajo el cielo de nubes de la primavera.<br /></p><p>Volver a la infancia, donde la vida es sue&ntilde;o y los juegos son la vida.</p>]]></description><pubDate>Thu, 06 Apr 2006 07:15:00 +0000</pubDate></item><item><title>El despertar</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/032501-el-despertar.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/032501-el-despertar.php</guid><description><![CDATA[<p>El timbre del despertador suena</p><p>atravesando la madrugada,</p><p>taladra mi &uacute;ltimo sue&ntilde;o</p><p>y mi mano lo enmudece </p><p>de una bofetada.</p><p>Vuelve mi sue&ntilde;o sobre la almohada</p><p>- pasan cinco minutos eternos -</p><p>y el timbre otra vez apu&ntilde;ala al sue&ntilde;o.</p><p>Otros cinco minutos y el tercer timbre,</p><p>me hace abandonar la cama.</p><p>Me levanto son&aacute;mbula y caigo en otro sue&ntilde;o</p><p>(triste, mon&oacute;tono y aburrido);</p><p>el sue&ntilde;o de todos los d&iacute;as:</p><p>lavarse las lega&ntilde;as de la noche, </p><p>ducharse con los ojos cerrados, </p><p>enchufar el microondas y el tostador,</p><p>vestirse sin mirarse al espejo,</p><p>engullir una tostada, </p><p>beber el caf&eacute; instant&aacute;neo de un trago,</p><p>llamar al ascensor </p><p>- y que ning&uacute;n vecino se lo lleve -,</p><p>cepillarse los dientes mientras sube, </p><p>salir de casa poni&eacute;ndose el abrigo&hellip;</p><p>Y coger un autob&uacute;s rumbo al encierro cotidiano.</p><p>Si es de noche encontrar la luna o un lucero,</p><p>Si amanece, nubes rosadas en el cielo azul.</p><p>Es lo &uacute;nico que merece la pena de la madrugada.</p><p>Este autob&uacute;s mece nuevos sue&ntilde;os,</p><p>- eran mejores mis sue&ntilde;os sobre la almohada- </p><p>hasta llegar a la f&aacute;brica.</p><p>Ser son&aacute;mbula hasta la oficina.</p><p>Volver a despertar otra vez.</p><p>Sin timbres. Bostezar.</p><p>En un lugar que huele a cerrado.</p><p>En un lugar que amanece tras las persianas de lamas.</p>]]></description><pubDate>Sat, 25 Mar 2006 23:38:00 +0000</pubDate></item><item><title>Alto el fuego</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/032402-alto-el-fuego.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/032402-alto-el-fuego.php</guid><description><![CDATA[<u><p>Jueves, 23 de marzo de 2006</p></u>No existe paz sin que todos hagamos algo por ella . <strong>Rafael Leira</strong><strong> <p>(Comentario en elpais.es despu&eacute;s del anuncio del alto el fuego)</p><strong><p>&nbsp;</p></strong></strong> <p>Ayer fue el anuncio del alto el fuego de ETA. Todos esperamos que esta vez sea verdad y que no sea una nueva estratagema de la banda para recuperarse. L&aacute;stima que lo primero que pens&eacute; fue: "alto el fuego a partir del viernes... Entonces a&uacute;n les queda tiempo para poner alguna bomba m&aacute;s". Porque la verdad es que llevan una temporadita... Sin muertos, pero poniendo bombas aqu&iacute; y all&aacute;, como queriendo decir que tienen el poder todav&iacute;a. </p><p>De todos modos, estamos de enhorabuena. Confiemos en ellos una vez m&aacute;s, con cuidado. Y luchemos por la paz, de manera pac&iacute;fica. Suscribo el comentario de Rafael Leira.</p>]]></description><pubDate>Fri, 24 Mar 2006 18:24:00 +0000</pubDate></item><item><title>Alto el fuego</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/032401-alto-el-fuego.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/032401-alto-el-fuego.php</guid><description><![CDATA[<u><p>Jueves, 23 de marzo de 2006</p></u>No existe paz sin que todos hagamos algo por ella . <strong>Rafael Leira</strong><strong> <p>(Comentario en elpais.es despu&eacute;s del anuncio del alto el fuego)</p><strong><p>&nbsp;</p></strong></strong> <p>Ayer fue el anuncio del alto el fuego de ETA. Todos esperamos que esta vez sea verdad y que no sea una nueva estratagema de la banda para recuperarse. L&aacute;stima que lo primero que pens&eacute; fue: "alto el fuego a partir del viernes... Entonces a&uacute;n les queda tiempo para poner alguna bomba m&aacute;s". Porque la verdad es que llevan una temporadita... Sin muertos, pero poniendo bombas aqu&iacute; y all&aacute;, como queriendo decir que tienen el poder todav&iacute;a. </p><p>De todos modos, estamos de enhorabuena. Confiemos en ellos una vez m&aacute;s, con cuidado. Y luchemos por la paz, de manera pac&iacute;fica. Suscribo el comentario de Rafael Leira.</p>]]></description><pubDate>Fri, 24 Mar 2006 18:03:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xBF;Qu&#xE9; es escribir?</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/032001-que-es-escribir-.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/032001-que-es-escribir-.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Llenar p&aacute;ginas de letras que se convierten en palabras y frases con sentido. Querer que las palabras llenen los huecos de tu vida, esponj&aacute;ndola. Tener la esperanza de que tambi&eacute;n llenen los vac&iacute;os de otros. </p><p align="justify">Creer que el amor puede atraparse y fijarse en un papel, para siempre. Que las palabras te har&aacute;n revivir ese beso, esa caricia. Regalar cuentos y poes&iacute;as a tus seres queridos.</p><p align="justify">Saber que se puede luchar contra el aburrimiento. Que all&iacute; donde haya un libro, habr&aacute; una aventura, imaginaria o del conocimiento.</p><p align="justify">Llevar siempre una libreta en el bolsillo, por si se te ocurre algo. El pensamiento escribe sin cesar y si no est&aacute;s preparado, la inspiraci&oacute;n se pierde entre los pliegues del cerebro.</p><p align="justify">Vivir con los ojos abiertos y atrapando tus sentimientos y los de otros. Las ostras no escriben libros. Fabrican perlas contra el aburrimiento. Un escritor no puede ser siempre una ostra, solo lo es en determinado momento de la creaci&oacute;n. Primero vive como una esponja que absorbe todo lo que hay a su alrededor. Despu&eacute;s se convierte en ostra solitaria, aislada en su concha, para poder escribir esa historia que necesita del contacto m&aacute;s &iacute;ntimo consigo mismo. La perla es esa historia terminada, m&aacute;s o menos redonda, que brilla cada vez que la lees y que cuanto m&aacute;s pules y repules, m&aacute;s brilla. Si adem&aacute;s consigue que brille a los ojos de los dem&aacute;s, el escritor es un ser muy afortunado. </p><p align="justify">&nbsp;</p><p align="justify">&iquest;Y escribir para ni&ntilde;os?</p><p align="justify">No es muy diferente. Quiz&aacute; hay un poco m&aacute;s de libertad en la parte imaginaria. Ellos te permiten acercarte a las estrellas, a los dragones, a la ilusi&oacute;n, al absurdo. Hay quien dice que es dif&iacute;cil escribir para ni&ntilde;os. Quiz&aacute; es que ya no se acuerdan de cuando eran ni&ntilde;os. &iquest;Ponerse a su nivel? No s&eacute; que se ponerse a su nivel. Solo tengo una receta para escribir para ni&ntilde;os: es fundamental que consiga divertirme con lo que escribo. Que disfrute con ello, que me lo pase bien. Lo mejor es conseguir su risa. Es encantador ver a un ni&ntilde;o que lee y se est&aacute; riendo. No hay sensaci&oacute;n m&aacute;s deliciosa, si adem&aacute;s has escrito t&uacute; el libro te sientes muy orgulloso. </p><p align="justify">El objetivo de un libro para ni&ntilde;os es matar el aburrimiento. Si no lo consigue, preferir&aacute; irse a matar marcianos, a ver los dibujos de la tele, o a jugar con sus cochecitos. Por eso, cuidado con los tostones... Tambi&eacute;n es el objetivo de un libro para adultos. Pero hay adultos capaces de tragarse un ladrillo y que no se indigestan por ello, as&iacute; que se pueden escribir ladrillos para adultos y conseguir lectores. Los ni&ntilde;os, sin embargo no se tragan ladrillos. Jam&aacute;s.</p><p align="justify">Por lo dem&aacute;s hay que dejar salir del ba&uacute;l de los juguetes todos nuestros cachivaches que m&aacute;s am&aacute;bamos en la infancia y revolverlos y juntarlos con princesas, monstruos y dragones... Y ni&ntilde;os. Ni&ntilde;os protagonistas. Los ni&ntilde;os no se sienten protagonistas nunca excepto en los libros. Siempre tienen que obedecer a los mayores, nunca cuentan demasiado. Pero en los libros corren aventuras, deciden, son m&aacute;s listos que los adultos, se burlan de ellos, son libres.</p><p align="justify">Ni&ntilde;os. S&iacute;, disfruto escribiendo para ni&ntilde;os.</p>]]></description><pubDate>Mon, 20 Mar 2006 23:17:00 +0000</pubDate></item><item><title>El ramito de violetas</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/031801-el-ramito-de-violetas.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/031801-el-ramito-de-violetas.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">He vuelto a escuchar la canci&oacute;n <em>Un ramito de violetas, </em>cant&aacute;ndola al mismo tiempo y siempre me pasa igual, al final me entran ganas de llorar&hellip; Es una historia tan bonita y al mismo tiempo tan triste&hellip; &iquest;Como alguien puede ser "el mismo demonio" y luego mandarle flores y poemas a su mujer de manera an&oacute;nima? &iquest;Y si ella se enterase de que era &eacute;l, no le reprochar&iacute;a que se lo hubiera estado ocultando? Aunque as&iacute; la ha hecho feliz, claro. Feliz en la creencia de saberse amada por alguien rom&aacute;ntico y sensible, alguien tan diferente de la idea que ten&iacute;a de su marido&hellip; Esa persona que ella imagina no existe realmente aunque en realidad realidad existe, est&aacute; junto a ella. Todo esto es un galimat&iacute;as.</p><p>No s&eacute;. Siempre me pongo melanc&oacute;lica con esta canci&oacute;n. Y eso que no me recuerda ning&uacute;n momento de mi vida, ni ninguna persona en especial. Es solo eso, la historia. Que me llega al coraz&oacute;n.</p>]]></description><pubDate>Sat, 18 Mar 2006 20:00:00 +0000</pubDate></item><item><title>La marmota</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/031701-la-marmota.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/031701-la-marmota.php</guid><description><![CDATA[<em><p>Para Elena, mi silbadora querida y amante de los animales.</p><p align="justify">Kelkian, no s&eacute; si ha sido gracias a tus &aacute;nimos, pero &eacute;ste me ha salido hoy de una tirada. Gracias.</p></em><p align="justify">La marmota silb&oacute; al pasar el tren. La ni&ntilde;a le respondi&oacute; con un silbido largo, intenso, que reson&oacute; en todo el valle. La marmota escuch&oacute; el silbido, sus orejas se erizaron, fue una llamada directa a su instinto, y sali&oacute; corriendo detr&aacute;s del tren. Estaban cerca de la peque&ntilde;a estaci&oacute;n en la monta&ntilde;a y la carrera fue corta. Cuando la ni&ntilde;a baj&oacute; del tren, encontr&oacute; a la marmota esper&aacute;ndole en el and&eacute;n, alzada sobre sus dos patas traseras. El coraz&oacute;n de la ni&ntilde;a se aceler&oacute; de la emoci&oacute;n. Volvi&oacute; a silbar y la marmota le contest&oacute;. Entonaron un d&uacute;o de silbidos y la gente que lo escuch&oacute; sinti&oacute; que sus pies se elevaban del suelo, que flotaban en una onda musical.</p><p align="justify">Una noche a finales de oto&ntilde;o, la ni&ntilde;a se ech&oacute; a dormir y al d&iacute;a siguiente no despert&oacute;. Los padres no pudieron sacarla de su sue&ntilde;o. La llevaron al hospital pero el diagn&oacute;stico fue que no estaba en coma, solo adormilada. Los m&eacute;dicos no se hab&iacute;an encontrado jam&aacute;s con un caso as&iacute;. Sus constantes vitales se hallaban aletargadas pero en perfecto funcionamiento. No necesitaba ning&uacute;n aparato para vivir, solo suero para alimentarla y la mandaron a reposar en su casa. La visitaban regularmente, no hab&iacute;a peligro de muerte, era un sue&ntilde;o profundo, como el de todas las noches, pero que no terminaba nunca. </p><p align="justify">La ni&ntilde;a pas&oacute; todo el invierno durmiendo. Cuando los primeros rayos c&aacute;lidos del sol de la primavera penetraron por su ventana, la ni&ntilde;a despert&oacute;. </p><p align="justify">Estir&oacute; los brazos, las piernas y todo su cuerpo, sacudiendo su pereza, y bostez&oacute;. </p><p align="justify">- He dormido mucho &ndash; dijo -, tengo hambre.</p><p align="justify">Sus padres estaban contentos de verla viva y despierta y le prepararon un buen desayuno. La ni&ntilde;a ten&iacute;a ganas de hablar despu&eacute;s de tanto tiempo durmiendo.</p><p align="justify">- He so&ntilde;ado con la marmota. Ella no pod&iacute;a dormir pensando en m&iacute; y silbaba y silbaba tratando de despertarme. Yo la escuchaba en mi sue&ntilde;o, pero no pod&iacute;a despertar. Quiero volver a verla este verano, llev&aacute;dme otra vez a las monta&ntilde;as.</p><p align="justify">Los padres se alarmaron. Despu&eacute;s de la hibernaci&oacute;n de todo el invierno, no cre&iacute;an que la marmota fuera una buena influencia para su hija. Pero ella insisti&oacute; tanto que aceptaron y volvieron de vacaciones a la monta&ntilde;a.</p><p align="justify">Esta vez fue la ni&ntilde;a la que silb&oacute; primero desde el tren. La marmota reconoci&oacute; el silbido, sali&oacute; de su madriguera entre las rocas y salud&oacute; a la ni&ntilde;a con otro silbido alegre. Emprendi&oacute; la carrera tras el tren y alcanz&oacute; la estaci&oacute;n. Cuando la ni&ntilde;a baj&oacute; del tren, ambas echaron a correr la una hacia la otra y se abrazaron. Silbaron al un&iacute;sono, luego se alternaron primero una y despu&eacute;s la otra, a d&uacute;o otra vez... Se reun&iacute;an todas las tardes del verano y silbaban, con los pulmones hinchados y felices. Y cuando se despidieron al final del verano, prometieron verse al verano siguiente.</p><p align="justify">De vuelta a casa, sus padres tem&iacute;an la llegada del invierno. Cre&iacute;an que otra vez la ni&ntilde;a hibernar&iacute;a y que la perder&iacute;an durante los largos meses del invierno. Miraban con tristeza c&oacute;mo el d&iacute;a se acortaba, y la oscuridad iba anunciando el gran sue&ntilde;o de la estaci&oacute;n fr&iacute;a. Cuando la acostaban en la cama y le daban el beso de buenas noches, no pod&iacute;an evitar pensar que quiz&aacute; al d&iacute;a siguiente no despertar&iacute;a. La ni&ntilde;a adivin&oacute; sus pensamientos y una noche les dijo:</p><p align="justify">- No os preocup&eacute;is. La marmota y yo hemos pasado todo el verano silbando. Ella ya no me echar&aacute; de menos este invierno y dormir&aacute; tranquila, sin llamarme con sus silbidos. Y yo podr&eacute; pasar el invierno normalmente sin so&ntilde;ar con ella, m&aacute;s que por las noches. Hasta que me re&uacute;na con ella el pr&oacute;ximo verano.</p><p align="justify">Mir&oacute; por la ventana, hacia las estrellas y dijo:</p><p align="justify">- Gracias por este verano estupendo, marmota &ndash; se volvi&oacute; hacia sus padres y a&ntilde;adi&oacute;: - Gracias pap&aacute; y mam&aacute;, por entendernos.</p>Los padres durmieron tranquilos. La marmota tambi&eacute;n durmi&oacute; durante todo el invierno. La ni&ntilde;a so&ntilde;&oacute; con ella todas las noches. Y el verano trajo unas nuevas vacaciones, llenas de silbidos en las monta&ntilde;as. <p align="justify">La marmota silb&oacute; al pasar el tren. La ni&ntilde;a le respondi&oacute; con un silbido largo, intenso, que reson&oacute; en todo el valle. La marmota escuch&oacute; el silbido, sus orejas se erizaron, fue una llamada directa a su instinto, y sali&oacute; corriendo detr&aacute;s del tren. Estaban cerca de la peque&ntilde;a estaci&oacute;n en la monta&ntilde;a y la carrera fue corta. Cuando la ni&ntilde;a baj&oacute; del tren, encontr&oacute; a la marmota esper&aacute;ndole en el and&eacute;n, alzada sobre sus dos patas traseras. El coraz&oacute;n de la ni&ntilde;a se aceler&oacute; de la emoci&oacute;n. Volvi&oacute; a silbar y la marmota le contest&oacute;. Entonaron un d&uacute;o de silbidos y la gente que lo escuch&oacute; sinti&oacute; que sus pies se elevaban del suelo, que flotaban en una onda musical.</p><p align="justify">Una noche a finales de oto&ntilde;o, la ni&ntilde;a se ech&oacute; a dormir y al d&iacute;a siguiente no despert&oacute;. Los padres no pudieron sacarla de su sue&ntilde;o. La llevaron al hospital pero el diagn&oacute;stico fue que no estaba en coma, solo adormilada. Los m&eacute;dicos no se hab&iacute;an encontrado jam&aacute;s con un caso as&iacute;. Sus constantes vitales se hallaban aletargadas pero en perfecto funcionamiento. No necesitaba ning&uacute;n aparato para vivir, solo suero para alimentarla y la mandaron a reposar en su casa. La visitaban regularmente, no hab&iacute;a peligro de muerte, era un sue&ntilde;o profundo, como el de todas las noches, pero que no terminaba nunca. </p><p align="justify">La ni&ntilde;a pas&oacute; todo el invierno durmiendo. Cuando los primeros rayos c&aacute;lidos del sol de la primavera penetraron por su ventana, la ni&ntilde;a despert&oacute;. </p><p align="justify">Estir&oacute; los brazos, las piernas y todo su cuerpo, sacudiendo su pereza, y bostez&oacute;. </p><p align="justify">- He dormido mucho &ndash; dijo -, tengo hambre.</p><p align="justify">Sus padres estaban contentos de verla viva y despierta y le prepararon un buen desayuno. La ni&ntilde;a ten&iacute;a ganas de hablar despu&eacute;s de tanto tiempo durmiendo.</p><p align="justify">- He so&ntilde;ado con la marmota. Ella no pod&iacute;a dormir pensando en m&iacute; y silbaba y silbaba tratando de despertarme. Yo la escuchaba en mi sue&ntilde;o, pero no pod&iacute;a despertar. Quiero volver a verla este verano, llev&aacute;dme otra vez a las monta&ntilde;as.</p><p align="justify">Los padres se alarmaron. Despu&eacute;s de la hibernaci&oacute;n de todo el invierno, no cre&iacute;an que la marmota fuera una buena influencia para su hija. Pero ella insisti&oacute; tanto que aceptaron y volvieron de vacaciones a la monta&ntilde;a.</p><p align="justify">Esta vez fue la ni&ntilde;a la que silb&oacute; primero desde el tren. La marmota reconoci&oacute; el silbido, sali&oacute; de su madriguera entre las rocas y salud&oacute; a la ni&ntilde;a con otro silbido alegre. Emprendi&oacute; la carrera tras el tren y alcanz&oacute; la estaci&oacute;n. Cuando la ni&ntilde;a baj&oacute; del tren, ambas echaron a correr la una hacia la otra y se abrazaron. Silbaron al un&iacute;sono, luego se alternaron primero una y despu&eacute;s la otra, a d&uacute;o otra vez... Se reun&iacute;an todas las tardes del verano y silbaban, con los pulmones hinchados y felices. Y cuando se despidieron al final del verano, prometieron verse al verano siguiente.</p><p align="justify">De vuelta a casa, sus padres tem&iacute;an la llegada del invierno. Cre&iacute;an que otra vez la ni&ntilde;a hibernar&iacute;a y que la perder&iacute;an durante los largos meses del invierno. Miraban con tristeza c&oacute;mo el d&iacute;a se acortaba, y la oscuridad iba anunciando el gran sue&ntilde;o de la estaci&oacute;n fr&iacute;a. Cuando la acostaban en la cama y le daban el beso de buenas noches, no pod&iacute;an evitar pensar que quiz&aacute; al d&iacute;a siguiente no despertar&iacute;a. La ni&ntilde;a adivin&oacute; sus pensamientos y una noche les dijo:</p><p align="justify">- No os preocup&eacute;is. La marmota y yo hemos pasado todo el verano silbando. Ella ya no me echar&aacute; de menos este invierno y dormir&aacute; tranquila, sin llamarme con sus silbidos. Y yo podr&eacute; pasar el invierno normalmente sin so&ntilde;ar con ella, m&aacute;s que por las noches. Hasta que me re&uacute;na con ella el pr&oacute;ximo verano.</p><p align="justify">Mir&oacute; por la ventana, hacia las estrellas y dijo:</p><p align="justify">- Gracias por este verano estupendo, marmota &ndash; se volvi&oacute; hacia sus padres y a&ntilde;adi&oacute;: - Gracias pap&aacute; y mam&aacute;, por entendernos.</p><p>Los padres durmieron tranquilos. La marmota tambi&eacute;n durmi&oacute; durante todo el invierno. La ni&ntilde;a so&ntilde;&oacute; con ella todas las noches. Y el verano trajo unas nuevas vacaciones, llenas de silbidos en las monta&ntilde;as.</p>]]></description><pubDate>Fri, 17 Mar 2006 19:13:00 +0000</pubDate></item><item><title>Un escritora en las nubes</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/031601-un-escritora-en-las-nubes.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/031601-un-escritora-en-las-nubes.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">&nbsp; Cuando el chico creci&oacute;, ya no qued&oacute; m&aacute;s remedio, hubo que darle un cuarto para el solo, estaba compartiendo el dormitorio con su hermana y cohabitaban como piojos en costura. All&iacute; ya no cab&iacute;an ni un libro ni un juguete m&aacute;s, ni una miserable aguja de coser, necesitaban mesas para hacer los deberes y un ordenador y montones de libros, y sobre todo no cab&iacute;an ellos, altos y grandes, como mallos. As&iacute; que tuve que renunciar a mi estudio de escritura, aquella habitaci&oacute;n ser&iacute;a por fin para el chico, como ya ve&iacute;amos venir desde hac&iacute;a tiempo. Si repartir por toda la casa las estanter&iacute;as que all&iacute; hab&iacute;a, abarrotadas de libros en doble fila, fue un proyecto de ingenier&iacute;a (un m&oacute;dulo en el pasillo, otro en nuestro dormitorio, otro en el cuarto de estar, estuvimos a punto de meter algunos libros en el ba&ntilde;o aunque al final no llegamos a hacerlo, pero la cocina s&iacute; que recibi&oacute; su cupo de vol&uacute;menes culinarios), m&aacute;s dif&iacute;cil fue buscar un rinc&oacute;n donde poder encerrarme en soledad a practicar mi oficio de escritora. Por fin decidimos cerrar la terraza del cuarto de estar, que en realidad, tampoco le d&aacute;bamos uso (cuatro macetas y una mesa de bamb&uacute; que se ca&iacute;a de vieja y ya no recuerdo cuando fue la &uacute;ltima vez que cenamos en ella), y meter all&iacute; la mesa con mi ordenador, la silla y mis libros preferidos, sobre todo, los diccionarios, la herramienta del escritor y mis papeles, mis cientos de papeles, escritos y por escribir.</p><p align="justify">&nbsp;&nbsp; No hab&iacute;a mucho sitio, pero al final aquel recinto de escasos cuatro metros cuadrados se convirti&oacute; en un espacio m&aacute;gico. Y todo, gracias a que al que nos hizo la obra se le ocurri&oacute; la genial idea de que pod&iacute;amos pedir permiso para sacar un voladizo de un metro m&aacute;s sobresaliendo de la fachada de la casa, y as&iacute; ampliar un poco el estudio. La comunidad de vecinos dio por fin el permiso, tras arduas discusiones, por supuesto, y la siguiente idea genial la tuvo mi marido cuando en aquel metro de m&aacute;s sugiri&oacute; que no pusi&eacute;semos tejado, sino que acristal&aacute;ramos tambi&eacute;n la parte superior. De esa manera a&uacute;n tendr&iacute;a m&aacute;s luz mi habit&aacute;culo (pens&aacute;bamos dejar todo el frontal de la terraza acristalado hasta el suelo) lo que a m&iacute; me parec&iacute;a fenomenal, por supuesto.</p><p>&nbsp; As&iacute; que ah&iacute; estoy ahora escribiendo, asomada al balc&oacute;n de un sue&ntilde;o. Es como estar colgada en el aire: miro para abajo y veo la calle, los coches, los peatones &ndash; cuanto dar&iacute;a por que en vez de una calle tuvi&eacute;ramos un parque, me digo muchas veces, pero no se puede tener todo &ndash;; miro al frente y veo la casa opuesta, esa casa tan de barrio, tan distinta a las otras, con sus terrazas con toldos viejos de rayas, sus coladas tendidas, sus abuelos asom&aacute;ndose a ver pasar la tarde; y por fin miro arriba y veo, veo... El cielo, veo el cielo, con sus nubes, con sus vencejos y palomas volando. Un pedazo de cielo justo sobre mi cabeza que me sirve de descanso entre p&aacute;gina y p&aacute;gina de escritura.</p><p>------------------------------------------------------</p><p align="justify">Lo anterior&nbsp;lo escrib&iacute; hace ya casi tres a&ntilde;os, cuando busc&aacute;bamos un piso m&aacute;s grande con vista a que los chicos crecieran y necesit&aacute;ramos una habitaci&oacute;n para cada uno. Entonces los pisos estaban tambi&eacute;n por las nubes (de precio, claro, igual que ahora) y ten&iacute;amos que entramparnos otra vez en una nueva hipoteca simplemente por ganar los metros de una habitaci&oacute;n m&aacute;s. Bien a gusto le hubi&eacute;ramos comprado una habitaci&oacute;n a los vecinos y se hubieran acabado nuestros problemas. Por eso yo me ve&iacute;a escribiendo en la galer&iacute;a, con el cielo sobre mi cabeza.</p><p align="justify">Ahora hemos conseguido un piso precioso, grande y espacioso, con vistas a un parque (ese parque que echaba de menos en la otra casa), &aacute;rboles y hierba desde la ventana, hemos notado la diferencia de espacio, tiene un mont&oacute;n de armarios (que ya hemos llenado, por supuesto), pero sigo escribiendo en una habitaci&oacute;n grande pero que parece una leonera (como en el piso anterior): mi mesa est&aacute; siempre revuelta (all&iacute; hecha todo el mundo las cosas que no sabe donde meter), los libros se salen de la estanter&iacute;a (algunos est&aacute;n en segunda fila) y cuando me siento a escribir tengo a mis espaldas una maqueta de tren a medio hacer (enorme), sobre unos caballetes, que me impide acceder a la estanter&iacute;a a coger los libros... A veces hecho en falta esa intimidad que necesitamos los escritores para crear, porque es una habitaci&oacute;n compartida con el maquetista de la general (creo que le voy a comprar un gorro de ferroviario, silbato no, que me desconcentrar&aacute;). Pero mi pareja se porta bien y no molesta, y&nbsp;en ocasiones&nbsp;le puedo leer algo de lo que escribo. A veces se nos unen los chicos que se ponen a pintar a mi lado en la mesa (mi mesa es muy larga, es cuesti&oacute;n de apartar los trastos para hacer sitio). Adem&aacute;s aqu&iacute; tambi&eacute;n sigo siendo una escritora en las nubes, como yo imaginaba, porque es un d&eacute;cimo segundo piso y cuando me asomo a la ventana veo las nubes contra el cielo azul. Me gusta so&ntilde;ar mirando por la ventana, el sol entra a raudales, es una habitaci&oacute;n con luz a todas horas del d&iacute;a, y a veces tengo que echar las cortinas (cosa que me da mucha rabia) por los reflejos en el ordenador.</p><p>Que vivan las nubes, los escritores y&hellip; las maquetas de tren. </p>]]></description><pubDate>Thu, 16 Mar 2006 19:02:00 +0000</pubDate></item><item><title>Sobre el escribir</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/031501-sobre-el-escribir.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/031501-sobre-el-escribir.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Las historias se van haciendo solas. Es cuesti&oacute;n de empezar a escribir un cap&iacute;tulo tras otro y una cosa lleva a otra y a otra en las buenas historias. Se me van ocurriendo ideas que voy anotando y guardando para cap&iacute;tulos futuros. El problema es cuando se desmandan, cuando la intenci&oacute;n inicial no tiene nada que ver con lo que estoy escribiendo y siento que esa no es la historia que quer&iacute;a contar. No es que tuviera al principio una idea del argumento, el argumento suelo generarlo sobre la marcha, tal como he dicho, el problema es que ese argumento no acaba de gustarme, se vuelve demasiado dram&aacute;tico o demasiado est&uacute;pido y deja de interesarme, o se transforma en algo que nunca hubiera esperado contar. Si fuera algo inesperado&nbsp;pero que me sorprende y me gusta no habr&iacute;a problema, al contrario, ser&iacute;a genial, pero el caso es que no acaba de convencerme y me encuentro en un callej&oacute;n sin salida. Eso me ha pasado con tantos cuentos que tengo empezados y que no s&eacute; por donde tirar, se me hacen extra&ntilde;os, empiezan estupendamente, hay buenas ideas en ellos, pero no acaban de desarrollarse o se desarrollan por lugares no interesantes.</p><p>Me gustar&iacute;a retomar de una vez alguna de mis historias y terminarla, entrar en ese estado en que vas escribiendo a gusto y te metes en la historia y todo va cuadrando, amold&aacute;ndose y encajando perfectamente. Tengo que propon&eacute;rmelo y hacerlo de una vez por todas. Pero estoy cansada, cansada por las noches y con el cansancio es dif&iacute;cil ponerse a escribir y a imaginar. Adem&aacute;s, tengo el tiempo demasiado ocupado. Los mejores momentos para la creaci&oacute;n son las horas vac&iacute;as, entonces una llena ese tiempo con sus pensamientos y las ideas para las historias vienen solas. Pero &uacute;ltimamente tengo el tiempo milimetrado y encajonado en actividades (m&iacute;as y de mis hijos), y as&iacute; es imposible tomarse un respiro para pensar. &iexcl;Bufff!</p>]]></description><pubDate>Wed, 15 Mar 2006 22:57:00 +0000</pubDate></item><item><title>El principio</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/031402-el-principio.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/031402-el-principio.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Empiezo esta bit&aacute;cora hoy, sin saber muy bien por qu&eacute;, ni cual es su prop&oacute;sito. Bueno el prop&oacute;sito es escribir, escribir, escribir. Escribir con cierta regularidad, crear una disciplina. Y un motivo es que estoy un poco cansada de cotillear los blogs de otros y ya va siendo hora de que me ponga en la tarea yo tambi&eacute;n.</p><p align="justify">Y porque un escritor, aunque est&eacute; en las nubes, necesita escribir y que alguien le lea. Tengo muchas cosas escritas por ah&iacute; y esta es una buena forma de compartirlas.</p><p align="justify">Y hablando de otras cosas, m&aacute;s del d&iacute;a a d&iacute;a: ya parece que llega la primavera, ha hecho una tarde estupenda. He estado con el chico jugando al baloncesto en el colegio y aunque les he ganado (a unos ni&ntilde;os de 7 a&ntilde;os, la cosa no tiene mucho m&eacute;rito), menuda paliza me han dado, me han hecho correr en serio. &iexcl;Qu&eacute; invierno m&aacute;s largo! La semana pasada vi los primeros almendros en flor, pero el cierzo no cesaba de soplar y soplar. </p><p align="justify">Pues nada, a partir de hoy, yo a escribir y la primavera, que se d&eacute; prisa en llegar de verdad, que la echamos mucho de menos. </p>]]></description><pubDate>Tue, 14 Mar 2006 20:11:00 +0000</pubDate></item><item><title>Bienvenido</title><link>https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/031401-bienvenido.php</link><guid isPermaLink="true">https://escritoraenlasnubes.blogia.com/2006/031401-bienvenido.php</guid><description><![CDATA[Ya tienes weblog.<br /><br />Para empezar a publicar artículos y administrar tu nueva bitácora:</p> <ol>   <li> busca el enlace <strong>Administrar</strong> en esta misma página. <br>   </li>   <li>Deberás introducir tu clave para poder acceder.</li> </ol> <p><br> Una vez dentro podrás: </p> <ul>   <li>editar los artículos y comentarios (menú <strong>Artículos</strong>); <br>   </li>   <li>publicar un nuevo texto (<strong>Escribir nuevo</strong>); <br>   </li>   <li>modificar la apariencia y configurar tu bitácora (<strong>Opciones</strong>); <br>   </li>   <li>volver a esta página y ver el blog tal y como lo verían tus visitantes (<strong>Salir al blog</strong>). </li> </ul> <p><br> Puedes eliminar este artículo (en Artículos &gt; eliminar). ¡Que lo disfrutes!]]></description><pubDate>Tue, 14 Mar 2006 19:52:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
